Hola familias, estamos siendo convocados a seguir un protocolo para cuidar no sólo nuestra salud sino también el bienestar de los demás.

Hoy por estas circunstancias volvemos a reunirnos, a estar juntos y presentes, a quizá reconocernos de nuevo, a estar con el otro y conmigo mismo.

Podemos de nuevo mirar sin prisas la cara de nuestros hijos, de nuestros seres queridos. El estar en un espacio en donde habita nuestra familia nos puede dar un sinnúmero de oportunidades que ojalá aprovechemos.

Recuerden que la vida es muy sabia y no se equivoca e independientemente de la postura que tengamos al respecto, considero que hay aquí, en esta transición por la que estamos pasando,  que sin duda alguna tendrá un episodio de cierre, algunas señales para cada uno de nosotros que necesitamos ver desde el corazón.

¿Cómo te sientes al respecto? ¿De qué manera estás «alimentado» a tu familia con la información que llega a tu vida?

Aprovechemos esta oportunidad para reconocer la paz y la tranquilidad que quizá habíamos perdido por el estrés que a diario vivimos, seamos empáticos con los demás, aprovechemos el tiempo para conectarnos con nuestros hijos, hagamos en plan de convivencia en casa.

Vibremos en amor, no gritos, no regaños, no castigos. Pongamos reglas de convivencia y trabajemos en equipo asignando responsabilidades.

Platiquemos con nuestros hijos, juguemos juegos de mesa, leamos libros, armemos rompecabezas, hablémonos con cariño, contémonos historias y cuentos que hablen de la grandeza del ser humano.

Veamos hacia afuera, pero también aprovechemos para reconstruir quizá unas columnas que en nuestra familia se estaban derrumbando.

Retomemos los valores como son la generosidad, el respeto, el amor, la compasión, la servicialidad, y todo aquello que la vida nos está poniendo sobre la mesa por esta experiencia por la que estamos pasando.

Confiemos y tengamos fe y esperanza, pero tomemos los cuidados necesarios y segura estoy que pronto volveremos a encontrarnos con una conciencia más despierta, con más amor y compasión en nuestros corazones y con una mirada diferente hacia el otro que en esta crisis comprendió que todos somos uno.

Con cariño,

Marichu

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El Moderno Tepeyac tiene el honor de contar con la Lic. Ma. De Jesús (Marichu) González Restrepo, directora del Instituto para el Desarrollo de los Atributos Personales (IDAP), quien imparte el curso “Asesorías Dinámicas para Padres” en Escuela para Padres.

 

 

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